Single post

Ventajas de la cirugía robótica de columna

Recomendar:

Hace ya más de 15 años que iniciamos nuestra andadura conjunta en el Oliver Ayats Institute, en técnicas de cirugía mínimamente invasiva de columna, con el único objetivo de conseguir la máxima precisión, seguridad y eficacia en las técnicas quirúrgicas para nuestros pacientes.

El camino recorrido desde entonces ha supuesto un cambio de mentalidad, permitiéndonos en la actualidad el poder ofrecer en todos nuestros procedimientos, el máximo beneficio, con el menor riesgo posible.

La cirugía mínimamente invasiva tradicional
El concepto tradicional de cirugía mínimamente invasiva ha supuesto la realización de incisiones pequeñas, para lograr un mayor confort y menores molestias postoperatorias de los pacientes. Sin embargo para nosotros el concepto de cirugía mínimamente invasiva es más amplio y conlleva ademases la máxima conservación anatómica y funcional de las estructuras de la columna, para tratar una determinada patología.

La evolución de la cirugía de columna
Desde las intervenciones más sencillas de hernia discal simple mediante endoscopia transforaminal con laser, hasta las más complejas de deformidad raquídea o escoliosis mediante cirugía robotizada, todas ellas buscan la mínima invasión, lo cual significa a nuestro entender, el menor riesgo quirúrgico para el paciente.

La cirugía tradicional de la hernia discal, o de las fijaciones de columna, han gozado de una mala reputación, dados los escasos buenos resultados que se obtenían, y por la desfavorable evolución a medio y largo plazo de los pacientes operados de columna. Nosotros hemos valorado en todo momento la necesidad de una conservación anatómica y funcional tanto de la musculatura paravertebral, los ligamentos intervertebrales, y la estática y dinámica de la unidad funcional de la columna, que es el disco intervertebral y las vértebras adyacentes. Las técnicas tanto de sustitución discal completa o artroplastia discal, como las de estabilización dinámica lumbar han conseguido que los resultados funcionales del paciente operado mediante estas técnicas obtengan unos índices de reincorporación tanto laboral como deportiva, y de las actividades habituales de la vida diaria muy elevados.

Sin embargo, en casos complejos de deformidad vertebral degenerativa, escoliosis, malformaciones, fracturas o tumores, uno de los riesgos añadidos en las cirugías es el de la necesidad de colocar implantes vertebrales. Para ello se han utilizado en los últimos años las técnicas de navegación en columna para intentar minimizar dichos riesgos, pero sin conseguirlo al 100%. Los sistemas de navegación de columna, al igual que ocurre en el navegador de un vehiculo, nos orientan sobre las trayectorias de colocación de las prótesis, pero son finalmente los cirujanos, con sus limitaciones, los que teníamos que colocar dichas prótesis. En cirugía tradicional, dicho riesgo está cuantificado aproximadamente entre un 10 a un 20% de casos de malposición de tornillos, con la posibilidad de lesión neurológica definitiva hasta del 2%, necesidad de reintervención, y secuelas para el paciente. La utilización de la navegación de columna redujo dichos riesgos a menos de un 5%, mejoría evidente, pero para nosotros todavía insuficiente.

Pioneros en la cirugía robótica de columna
Es por ello que en Oliver & Ayats Institute iniciamos hace ya 4 años nuestro camino en la cirugía robotizada de columna vertebral.

El hecho de que actualmente dispongamos del único robot de cirugía de columna no es un hecho casual, sino que lleva tras de sí estos 4 años en los que hemos buscado las mejores opciones para la asistencia de nuestros pacientes. En otras especialidades quirúrgicas, como la cirugía general, ginecología, urología, cirugía torácica…. la utilización de robots en el quirófano ha supuesto un hito histórico respecto a la calidad asistencial, y seguridad para el paciente, de tal modo que actualmente en muchos países, algunas operaciones no son concebidas sin la utilización del robot por los riegos añadidos que supone.

Trasladado a nuestra especialidad, y concretamente a la cirugía de columna, nos propusimos la adaptación de estas técnicas. Inicialmente obtuvimos la acreditación y experiencia en la utilización del robot DaVinci, utilizado en el resto de especialidades, lo cual nos permitió conocer las necesidades especificas para la aplicación en nuestro quirófano. Asimismo, la investigación, diseño e inicio del desarrollo de un prototipo de robot específico en colaboración con la cátedra de robótica biomédica de la universidad nos permitió la experiencia necesaria en la robótica quirúrgica. Finalmente hemos decidido que la mejor opción de todas es la del robot Renaissance, de Mazor Robotics. Es por ello que hemos apostado por realizar todas nuestras operaciones con dicho robot.

Lo que hace único a este robot quirúrgico es la precisión, fiabilidad y reproducibilidad de los resultados, tanto para casos simples como complejos.

Precisión milimétrica
Está publicado en la literatura científica internacional, que la precisión alcanza más de un 99% de los casos. En nuestra serie, y tras más de 150 implantes colocados robóticamente, el porcentaje de éxito es del 100%, lo que implica un 0% de complicaciones o reintervenciones en nuestros pacientes. Respecto a la planificación de la cirugía, diseñamos todo el procedimiento incluso días antes de la operación, revisando una y otra vez todo el proceso para asegurar al 100% la correcta realización de la misma. Además permite adelantarnos a posibles complicaciones respecto a la orientación, tamaño, o relación de los implantes entre sí, haciendo que durante la operación no surja ningún imprevisto que implique improvisaciones sobre la marcha. El margen de error humano es eliminado, permaneciendo íntegra la elaboración mental, científica y asistencial del cirujano. En ningún caso el robot actúa de forma independiente al cirujano, ni en ningún caso el robot es el sustituto de un buen cirujano. Es una herramienta complementaria, sólo que en este caso es la mejor herramienta que existe, con diferencia respecto a otras técnicas de asistencia intraoperatoria (navegación, técnicas de imagen intraoperatoria, O-Arm o similares…), para poder ofrecer a nuestros pacientes una asistencia de la mayor calidad, precisión y seguridad que existe a nivel internacional para estas cirugías.

Gracias al robot Renaissance, estamos liderando un nuevo “Renacimiento” y revolución en este campo quirúrgico tan complejo, y abre las puertas a la realización de nuevas técnicas, abordajes, o cirugías hasta ahora incapaces de realizarse. Y para el Instituto Oliver-Ayats supone un orgullo y una satisfacción tanto personal como profesional el llevarlo a cabo.

Dr. E. Ayats.

 

Ventajas de la cirugía robótica de columna

Recomendar:

Hace ya más de 15 años que iniciamos nuestra andadura conjunta en el Oliver Ayats Institute, en técnicas de cirugía mínimamente invasiva de columna, con el único objetivo de conseguir la máxima precisión, seguridad y eficacia en las técnicas quirúrgicas para nuestros pacientes.

El camino recorrido desde entonces ha supuesto un cambio de mentalidad, permitiéndonos en la actualidad el poder ofrecer en todos nuestros procedimientos, el máximo beneficio, con el menor riesgo posible.

La cirugía mínimamente invasiva tradicional
El concepto tradicional de cirugía mínimamente invasiva ha supuesto la realización de incisiones pequeñas, para lograr un mayor confort y menores molestias postoperatorias de los pacientes. Sin embargo para nosotros el concepto de cirugía mínimamente invasiva es más amplio y conlleva ademases la máxima conservación anatómica y funcional de las estructuras de la columna, para tratar una determinada patología.

La evolución de la cirugía de columna
Desde las intervenciones más sencillas de hernia discal simple mediante endoscopia transforaminal con laser, hasta las más complejas de deformidad raquídea o escoliosis mediante cirugía robotizada, todas ellas buscan la mínima invasión, lo cual significa a nuestro entender, el menor riesgo quirúrgico para el paciente.

La cirugía tradicional de la hernia discal, o de las fijaciones de columna, han gozado de una mala reputación, dados los escasos buenos resultados que se obtenían, y por la desfavorable evolución a medio y largo plazo de los pacientes operados de columna. Nosotros hemos valorado en todo momento la necesidad de una conservación anatómica y funcional tanto de la musculatura paravertebral, los ligamentos intervertebrales, y la estática y dinámica de la unidad funcional de la columna, que es el disco intervertebral y las vértebras adyacentes. Las técnicas tanto de sustitución discal completa o artroplastia discal, como las de estabilización dinámica lumbar han conseguido que los resultados funcionales del paciente operado mediante estas técnicas obtengan unos índices de reincorporación tanto laboral como deportiva, y de las actividades habituales de la vida diaria muy elevados.

Sin embargo, en casos complejos de deformidad vertebral degenerativa, escoliosis, malformaciones, fracturas o tumores, uno de los riesgos añadidos en las cirugías es el de la necesidad de colocar implantes vertebrales. Para ello se han utilizado en los últimos años las técnicas de navegación en columna para intentar minimizar dichos riesgos, pero sin conseguirlo al 100%. Los sistemas de navegación de columna, al igual que ocurre en el navegador de un vehiculo, nos orientan sobre las trayectorias de colocación de las prótesis, pero son finalmente los cirujanos, con sus limitaciones, los que teníamos que colocar dichas prótesis. En cirugía tradicional, dicho riesgo está cuantificado aproximadamente entre un 10 a un 20% de casos de malposición de tornillos, con la posibilidad de lesión neurológica definitiva hasta del 2%, necesidad de reintervención, y secuelas para el paciente. La utilización de la navegación de columna redujo dichos riesgos a menos de un 5%, mejoría evidente, pero para nosotros todavía insuficiente.

Pioneros en la cirugía robótica de columna
Es por ello que en Oliver & Ayats Institute iniciamos hace ya 4 años nuestro camino en la cirugía robotizada de columna vertebral.

El hecho de que actualmente dispongamos del único robot de cirugía de columna no es un hecho casual, sino que lleva tras de sí estos 4 años en los que hemos buscado las mejores opciones para la asistencia de nuestros pacientes. En otras especialidades quirúrgicas, como la cirugía general, ginecología, urología, cirugía torácica…. la utilización de robots en el quirófano ha supuesto un hito histórico respecto a la calidad asistencial, y seguridad para el paciente, de tal modo que actualmente en muchos países, algunas operaciones no son concebidas sin la utilización del robot por los riegos añadidos que supone.

Trasladado a nuestra especialidad, y concretamente a la cirugía de columna, nos propusimos la adaptación de estas técnicas. Inicialmente obtuvimos la acreditación y experiencia en la utilización del robot DaVinci, utilizado en el resto de especialidades, lo cual nos permitió conocer las necesidades especificas para la aplicación en nuestro quirófano. Asimismo, la investigación, diseño e inicio del desarrollo de un prototipo de robot específico en colaboración con la cátedra de robótica biomédica de la universidad nos permitió la experiencia necesaria en la robótica quirúrgica. Finalmente hemos decidido que la mejor opción de todas es la del robot Renaissance, de Mazor Robotics. Es por ello que hemos apostado por realizar todas nuestras operaciones con dicho robot.

Lo que hace único a este robot quirúrgico es la precisión, fiabilidad y reproducibilidad de los resultados, tanto para casos simples como complejos.

Precisión milimétrica
Está publicado en la literatura científica internacional, que la precisión alcanza más de un 99% de los casos. En nuestra serie, y tras más de 150 implantes colocados robóticamente, el porcentaje de éxito es del 100%, lo que implica un 0% de complicaciones o reintervenciones en nuestros pacientes. Respecto a la planificación de la cirugía, diseñamos todo el procedimiento incluso días antes de la operación, revisando una y otra vez todo el proceso para asegurar al 100% la correcta realización de la misma. Además permite adelantarnos a posibles complicaciones respecto a la orientación, tamaño, o relación de los implantes entre sí, haciendo que durante la operación no surja ningún imprevisto que implique improvisaciones sobre la marcha. El margen de error humano es eliminado, permaneciendo íntegra la elaboración mental, científica y asistencial del cirujano. En ningún caso el robot actúa de forma independiente al cirujano, ni en ningún caso el robot es el sustituto de un buen cirujano. Es una herramienta complementaria, sólo que en este caso es la mejor herramienta que existe, con diferencia respecto a otras técnicas de asistencia intraoperatoria (navegación, técnicas de imagen intraoperatoria, O-Arm o similares…), para poder ofrecer a nuestros pacientes una asistencia de la mayor calidad, precisión y seguridad que existe a nivel internacional para estas cirugías.

Gracias al robot Renaissance, estamos liderando un nuevo “Renacimiento” y revolución en este campo quirúrgico tan complejo, y abre las puertas a la realización de nuevas técnicas, abordajes, o cirugías hasta ahora incapaces de realizarse. Y para el Instituto Oliver-Ayats supone un orgullo y una satisfacción tanto personal como profesional el llevarlo a cabo.

Dr. E. Ayats.

 

Ventajas de la cirugía robótica de columna

Recomendar:

Hace ya más de 15 años que iniciamos nuestra andadura conjunta en el Oliver Ayats Institute, en técnicas de cirugía mínimamente invasiva de columna, con el único objetivo de conseguir la máxima precisión, seguridad y eficacia en las técnicas quirúrgicas para nuestros pacientes.

El camino recorrido desde entonces ha supuesto un cambio de mentalidad, permitiéndonos en la actualidad el poder ofrecer en todos nuestros procedimientos, el máximo beneficio, con el menor riesgo posible.

La cirugía mínimamente invasiva tradicional
El concepto tradicional de cirugía mínimamente invasiva ha supuesto la realización de incisiones pequeñas, para lograr un mayor confort y menores molestias postoperatorias de los pacientes. Sin embargo para nosotros el concepto de cirugía mínimamente invasiva es más amplio y conlleva ademases la máxima conservación anatómica y funcional de las estructuras de la columna, para tratar una determinada patología.

La evolución de la cirugía de columna
Desde las intervenciones más sencillas de hernia discal simple mediante endoscopia transforaminal con laser, hasta las más complejas de deformidad raquídea o escoliosis mediante cirugía robotizada, todas ellas buscan la mínima invasión, lo cual significa a nuestro entender, el menor riesgo quirúrgico para el paciente.

La cirugía tradicional de la hernia discal, o de las fijaciones de columna, han gozado de una mala reputación, dados los escasos buenos resultados que se obtenían, y por la desfavorable evolución a medio y largo plazo de los pacientes operados de columna. Nosotros hemos valorado en todo momento la necesidad de una conservación anatómica y funcional tanto de la musculatura paravertebral, los ligamentos intervertebrales, y la estática y dinámica de la unidad funcional de la columna, que es el disco intervertebral y las vértebras adyacentes. Las técnicas tanto de sustitución discal completa o artroplastia discal, como las de estabilización dinámica lumbar han conseguido que los resultados funcionales del paciente operado mediante estas técnicas obtengan unos índices de reincorporación tanto laboral como deportiva, y de las actividades habituales de la vida diaria muy elevados.

Sin embargo, en casos complejos de deformidad vertebral degenerativa, escoliosis, malformaciones, fracturas o tumores, uno de los riesgos añadidos en las cirugías es el de la necesidad de colocar implantes vertebrales. Para ello se han utilizado en los últimos años las técnicas de navegación en columna para intentar minimizar dichos riesgos, pero sin conseguirlo al 100%. Los sistemas de navegación de columna, al igual que ocurre en el navegador de un vehiculo, nos orientan sobre las trayectorias de colocación de las prótesis, pero son finalmente los cirujanos, con sus limitaciones, los que teníamos que colocar dichas prótesis. En cirugía tradicional, dicho riesgo está cuantificado aproximadamente entre un 10 a un 20% de casos de malposición de tornillos, con la posibilidad de lesión neurológica definitiva hasta del 2%, necesidad de reintervención, y secuelas para el paciente. La utilización de la navegación de columna redujo dichos riesgos a menos de un 5%, mejoría evidente, pero para nosotros todavía insuficiente.

Pioneros en la cirugía robótica de columna
Es por ello que en Oliver & Ayats Institute iniciamos hace ya 4 años nuestro camino en la cirugía robotizada de columna vertebral.

El hecho de que actualmente dispongamos del único robot de cirugía de columna no es un hecho casual, sino que lleva tras de sí estos 4 años en los que hemos buscado las mejores opciones para la asistencia de nuestros pacientes. En otras especialidades quirúrgicas, como la cirugía general, ginecología, urología, cirugía torácica…. la utilización de robots en el quirófano ha supuesto un hito histórico respecto a la calidad asistencial, y seguridad para el paciente, de tal modo que actualmente en muchos países, algunas operaciones no son concebidas sin la utilización del robot por los riegos añadidos que supone.

Trasladado a nuestra especialidad, y concretamente a la cirugía de columna, nos propusimos la adaptación de estas técnicas. Inicialmente obtuvimos la acreditación y experiencia en la utilización del robot DaVinci, utilizado en el resto de especialidades, lo cual nos permitió conocer las necesidades especificas para la aplicación en nuestro quirófano. Asimismo, la investigación, diseño e inicio del desarrollo de un prototipo de robot específico en colaboración con la cátedra de robótica biomédica de la universidad nos permitió la experiencia necesaria en la robótica quirúrgica. Finalmente hemos decidido que la mejor opción de todas es la del robot Renaissance, de Mazor Robotics. Es por ello que hemos apostado por realizar todas nuestras operaciones con dicho robot.

Lo que hace único a este robot quirúrgico es la precisión, fiabilidad y reproducibilidad de los resultados, tanto para casos simples como complejos.

Precisión milimétrica
Está publicado en la literatura científica internacional, que la precisión alcanza más de un 99% de los casos. En nuestra serie, y tras más de 150 implantes colocados robóticamente, el porcentaje de éxito es del 100%, lo que implica un 0% de complicaciones o reintervenciones en nuestros pacientes. Respecto a la planificación de la cirugía, diseñamos todo el procedimiento incluso días antes de la operación, revisando una y otra vez todo el proceso para asegurar al 100% la correcta realización de la misma. Además permite adelantarnos a posibles complicaciones respecto a la orientación, tamaño, o relación de los implantes entre sí, haciendo que durante la operación no surja ningún imprevisto que implique improvisaciones sobre la marcha. El margen de error humano es eliminado, permaneciendo íntegra la elaboración mental, científica y asistencial del cirujano. En ningún caso el robot actúa de forma independiente al cirujano, ni en ningún caso el robot es el sustituto de un buen cirujano. Es una herramienta complementaria, sólo que en este caso es la mejor herramienta que existe, con diferencia respecto a otras técnicas de asistencia intraoperatoria (navegación, técnicas de imagen intraoperatoria, O-Arm o similares…), para poder ofrecer a nuestros pacientes una asistencia de la mayor calidad, precisión y seguridad que existe a nivel internacional para estas cirugías.

Gracias al robot Renaissance, estamos liderando un nuevo “Renacimiento” y revolución en este campo quirúrgico tan complejo, y abre las puertas a la realización de nuevas técnicas, abordajes, o cirugías hasta ahora incapaces de realizarse. Y para el Instituto Oliver-Ayats supone un orgullo y una satisfacción tanto personal como profesional el llevarlo a cabo.

Dr. E. Ayats.